Las flores de Bach una a una: agrimonia

Rica en taninos, la agrimonia viene utilizándose desde la antigüedad con fines curativos, para remediar las mordeduras de las serpientes, frenar las hemorragias y muy especialmente en trastornos hepáticos preparada en infusión.

Las flores de Bach una a una: agrimonia

En el lenguaje de las flores, la agrimonia es testimonio de gratitud. Sus flores amarillas crecen de junio a septiembre y desde tiempos de Plinio el Viejo se ha considerado que además de propiedades curativas tiene funciones mágicas. La tradición aseguraba que podía ser un instrumento para alejar malos embrujos.

Sinembargo, el enfoque del doctor Bach es distinto pues en su descripción se refiere al concepto básico espiritual de la flor referido al estado mental humano. En este sentido la agrimonia se relaciona con la capacidad de afrontar la realidad y la alegría en sentido positivo. Cuando se la relaciona con un estado anímico negativo, se puede asociar con la negativa a reconocer situaciones desfavorables.

En general es adecuada para tratar a individuos que aparecen como alegres y felices pero que se encuentran profundamente preocupados por situaciones desfavorables que se resisten a reconocer. Suelen ser personas sensibles que buscan la armonía y siempre son muy amables con los demás. Solo en muy raras ocasiones desvelarán a otros las dificultades más profundas que viven en una desoladora soledad que va minando su ánimo.

El uso terapéutico de la agrimonia ayuda a tomar conciencia de los problemas y su consiguiente resolución. También es muy útil para evitar el uso del alcohol o de medicamentos para soslayar los problemas. Como su desasosiego puede manifestarse en irritaciones de la piel, bruxismo o comerse las uñas, la agrimonia puede ayudar a evitar estos trastornos físicos.


 

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